Enamora a tu cliente ideal

Al igual que a una pareja, hay que ir conquistando los corazones de nuestros clientes para posicionarnos en el top of heart.

EL CLIENTE IDEAL DEBE ESTAR ENAMORADO

Al igual que a una pareja, hay que ir conquistando poco a poco a nuestros clientes. Incluso antes de ser propiamente nuestros, debemos sacar a relucir los dotes de coqueteo que poseemos e ir ganándonos poco a poco su confianza.

Desde Brandcrops, creemos que el cliente en todo momento debe saber que “nos queremos casar con ellos”. Esta metáfora nos ayuda a explicar y demostrar que queremos escribir una historia (de objetivos y logros) con ellos. De esta manera y desde la primera “cita” saben que estamos dispuestos a trabajar, crecer y esforzarnos juntos. 

Pero… cómo podemos llegar a tener esa “primera cita”; ¿cómo hacemos que se enamore de nosotros?, ¿que nos considere y nos quiera?. ¿Cómo entramos en su top of heart?

La clave está en aportar valor, cuidarlo y tenerlo siempre presente. Esto se puede conseguir de muchas maneras y por diferentes medios y formatos. 

Comenzando desde nuestra propia comunicación orgánica, esta debe ser capaz de mostrarnos como una “pareja” que tiene recursos, medios y experiencia que aportar. ¿Cómo conseguimos eso sin necesidad de vender nuestros productos?

Ofrezcamos contenido para ayudarle en su día a día, hagamos más fácil su trabajo. De esta manera estamos demostrando que nos preocupamos por ellos y por su valioso tiempo, ¿a quién no le gusta eso?

Seamos su lugar de confianza para estar a la última de lo que ocurre en nuestro sector. Si nosotros como marca, estamos enterados de innovaciones, tendencias o nuevas formas de trabajo, compartamos toda la información con nuestro público. (Aprovechamos para recomendar la herramienta de trend.watching)

– La escucha activa es un punto fundamental en todas las relaciones, en este caso nos llegue por donde nos llegue la conversación, ya sea por redes sociales, email etc; entender a un posible cliente potencial y ayudarlo sin esperar nada a cambio nos guiará para descubrir las oportunidades y esfuerzos que debemos hacer para trabajar y crear juntos.

Teniendo en cuenta estos tres primeros puntos, tenemos el trabajo mas que hecho para asegurarnos que, si damos un paso un paso más tendremos éxito; es el momento de pedirles su “Whatsapp”, también conocido como recogida de leads. 

Existen diferentes formas de hacer esto. Está la forma directa, para aquellos clientes que han caído 100% en nuestras redes, están completamente enamorados y por lo tanto pulsan ese botón de contacto sin pensárselo; y por otro lado están los que necesitan un poquito más, son más vergonzosos… ¿Qué hacemos con estos segundos? Obviamente nosotros seguimos queriendo que haya “boda” (esta idea siempre presente) solo que por su parte requieren más tiempo para darse cuenta de que nos quieren ( nos necesitan) y quieren crear una historia con nosotros. 

Para ayudarles en la toma de decisión entra en juego nuestro expertise, es el momento de hacerles entrega por adelantado de pequeñas cápsulas de lo que se vendrá en el viaje juntos. Reforzando y ampliando el aporte de valor que les ofrecemos. Las acciones más eficaces a la hora de solicitar email o contacto a nuestros futuros clientes, son:

Ofreciendo contenido entregable, donde el acceso a los mismos fomenta la recogida de leads. Solicitando un email para poder descargar el contenido.

Creación de Newsletter de la marca que ofrezca contenido de valor para que sea atractiva.

Como vemos los puntos en común de estas dos acciones se encuentra en el contenido gratuito y enriquecedor que les damos. Es como hacerles un regalo, y ya sabemos nada como un regalo para cautivar corazones. Además, es una oportunidad para demostrar que les estamos escuchando y estamos generando contenido beneficiosos para él. 

Una vez que poseemos tenemos su contacto podemos organizar la primera “cita”, al tener tanta información previa sobre ellos, sabemos exactamente cómo se debe dar la cita y qué es lo que esperan de ella. 

Cita tras cita, trabajo tras trabajo (Ofrecer nuestros servicios, posibles campañas de email marketing, remarketing, nuevos descargables, etc) podemos volver a hacer la petición “¿Quieres casarte conmigo?” que se traduce a ¿Quieres ser mi cliente? las posibilidades de “Sí, quiero” son muy altas, viniendo de todo el trabajo que hemos hecho previo a la petición nos lo tenemos más que ganado; con esto queda demostrado que las relaciones que se cuidan, se trabajan y se escuchan acaban dando sus frutos. 

Una vez nos hemos casado con el cliente, ya estamos trabajando juntos, construyendo una historia entre los dos; nuestros esfuerzos se emplean en mantener la “llama encendida”, con un perfecto servicio, una atención al cliente inigualable como si del primer día se tratase, adaptándonos cada vez más a ellos. Creyendo, trabajando y creciendo juntos

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